La empresa municipal mantiene estas labores todo el año, incrementa hasta un 15 % las actuaciones y avanza hacia una gestión más planificada y basada en el conocimiento de la red
Córdoba, 10 de agosto de 2026
La Empresa Municipal de Aguas de Córdoba (EMACSA) está intensificando durante el verano los trabajos de limpieza e inspección de la red de saneamiento para preparar la ciudad ante la próxima temporada de lluvias. Estas actuaciones permiten mantener libres los puntos de entrada del agua de lluvia, preservar la capacidad hidráulica de la red y detectar anticipadamente deterioros que puedan requerir reparación o rehabilitación. Este refuerzo se suma al mantenimiento que la empresa desarrolla de forma continuada durante todo el año y que, en los últimos 12 meses, ha vuelto a registrar un importante incremento de actividad.
En ese periodo, EMACSA ha limpiado 196 kilómetros de colectores, inspeccionado 126 kilómetros de la red mediante cámaras y realizado 39.703 actuaciones sobre imbornales, lo que supone un incremento del 10,3 % en la limpieza de colectores, otro 10,3 % en la inspección de la red y un 15,4 % más de actuaciones sobre imbornales respecto al periodo anterior.
La directora gerente de EMACSA, María Teresa Carrillo, ha explicado que «el mantenimiento de la red no empieza ahora; se realiza durante todo el año. Lo que hacemos durante el verano es reforzar las actuaciones preventivas para que las infraestructuras lleguen al otoño en las mejores condiciones posibles».
La evolución de los últimos años confirma además el cambio de modelo impulsado por la empresa municipal. Desde 2023, la limpieza de colectores ha aumentado un 43,3 %, mientras que la inspección mediante cámaras se ha más que duplicado, pasando de 59 a casi 134 kilómetros. En ese mismo periodo, las actuaciones sobre imbornales han crecido un 37 %.
Durante esta fase se intensifica la limpieza de imbornales para retirar hojas, sedimentos y otros residuos acumulados, junto con la limpieza interior de colectores y las inspecciones mediante cámaras que permiten detectar obstrucciones o deterioros antes de que puedan provocar incidencias.
«Cada vez trabajamos de una forma más planificada. La práctica totalidad de las actuaciones sobre imbornales y más del 90 % de las inspecciones responden a una programación preventiva, lo que nos permite anticiparnos y mantener la capacidad de evacuación de la red», señala Carrillo.
EMACSA desarrolló durante 2025 trabajos de limpieza o inspección de la red de saneamiento en 264 días, una muestra del carácter permanente de estas labores, que se intensifican durante el verano para para mejorar la capacidad de respuesta de la red ante los episodios de lluvia del otoño.
EMACSA trabaja además en la progresiva digitalización integral de estas actividades, de modo que cada tramo de colector e imbornal pueda relacionarse con su historial de limpiezas, inspecciones e incidencias. Este modelo permitirá ajustar las frecuencias de mantenimiento y priorizar las actuaciones conforme al estado y al riesgo de cada elemento de la red.
![]()